En nuestra vida cotidiana, el tiempo se erige como un recurso del que disponemos todos en la misma cantidad aun cuando no lo vivamos con la misma calidad. Es por ello que debemos entender que una buena gestión del tiempo en nuestras vidas es fundamental para encontrar un equilibrio necesario entre las diversas actividades que desarrollamos, y muy especialmente entre el trabajo y el ocio. Debemos reivindicar a las ocupaciones (educación, arte, música, deporte, internet, turismo) como modelos para enriquecer el tiempo libre. Ocupar las horas en la curiosidad, la imaginación y el juego se le puede llamar tiempo libre positivo porque dignifica a la persona, estimula su creatividad artesanal, le permite cultivar sus facultades y la conduce finalmente a un plano de autorrealización.