Vivimos en un mundo en el que tanto el acceso a la información, como su control y su procesamiento se han globalizado. El conocimiento se ha multiplicado y nos llega desde múltiples canales, generando numerosos factores que inciden en lo que se sabe y en lo que se puede o se debe hacer. En un contexto así, los hombres se ven exigidos a desarrollar un modo de pensar y actuar acorde con esta situación. Este hecho plantea enormes desafíos a la sociedad contemporánea, que deben ser afrontados desde un nuevo estilo de liderazgo.