Buena iniciativa de ESADE. La impresión general fue un poco desalentadora: los emprendedores extranjeros están en España porque su mujer\/marido es español. Con buen humor decía uno de ellos que lo mejor que podía hacer España era subvencionar estudios en el extranjero a todas las españolas. El otro motivo recurrente era el clima. No había motivos legales, ni fiscales, ni de talento para invertir o emprender en España. Asimismo, los inversores en capital semilla son muy escasos en número en España y las cantidades invertidas (monto global) son muy bajas. Las propuestas fueron muy variadas. Con mucho sentido común, se criticaba la enorme dificultad que hay en España para cobrar, se criticaba el tiempo y costes burocráticos para poner en marcha una empresa (notario tras notario), y se pedía una reforma laboral para reducir las indemnizaciones por despido.
Recomiendo la lectura de este libro a todo aquel que esté montando o quiera montar su empresa. También le resultará interesante a emprendedores actuales, porque pueden contrastar sus aprendizajes con los de el autor, matizarlos y con seguridad enriquecerlos. En mi opinión, este libro se completaría mucho si recabase aprendizajes de otros emprendedores que hayan tenido errores, ya que lo recogido se basa sólo en su experiencia. De haber bebido de más fuentes, quizás habría extraído muchos más errores. Recordemos que su empresa tuvo pocos años de vida, y que sólo llegó a tener un éxito puntual y fugaz. Los errores que se cometen en la fase de expansión y consolidación apenas aparecen aquí y pueden ser objeto de un siguiente libro o reflexión. En los casos de estas fases citadas los errores son si cabe más caros, ya que el emprendedor se arriesga a perder todo lo logrado (véase el caso Nueva Rumasa).