Hablar sobre la crisis económica es llover sobre mojado. Pero es siempre importante recordar que seguimos en crisis y, ante esta situación, la pregunta es: [b]¿Qué han hecho las empresas?[\/b] Como es lógico, la situación económica ha provocado cambios importantes en el comportamiento de los consumidores y clientes, lo que ha causado que a muchas empresas se les hayan desplomado sus niveles de ventas. Y para otro grupo importante, las ventas se han hecho más difíciles, lentas, pesadas. En pocas palabras, [b]el mercado ha dejado de generar consumidores y clientes de forma espontánea, casi sin esfuerzo por parte de las empresas, tal y como sucedía en la década anterior gracias al acelerado crecimiento de la economía española.[\/b]
Todos solemos contemplar con admiración a las personas, las familias o las instituciones que están basadas en principios sólidos y hacen bien las cosas. Nos admira su fuerza, su prestigio o su madurez, y habitualmente nos preguntamos: ¿Cómo lo logran? Tendría que aprender a hacerlo así. Lo malo es que muchas veces buscamos un consejo que sea una solución rápida y milagrosa a nuestros problemas, como si fuera todo cuestión de una especie de sencilla cosmética de los valores.
El autor propone la honestidad como un potente "generador" de confianza, ser Auténticos, ser Confiables, dar lo que se espera de nosotros, estos son los atributos en esencia del Liderazgo Afectivo. Para poder confiar con seguridad en los demás, en su desempeño, debemos primero generar confianza; ésta siempre tiene que ser recíproca, es un billete de ida y vuelta que dentro de la organización nos va a generar una importante aportación de valor a las partidas de los Capitales Sociales y Afectivos. El mantenimiento de un buen clima, el reconocimiento de nuestras debilidades para mejorar, no tener miedo a mostrarnos como somos y la honestidad basada en el compromiso, la lealtad, la competencia y la preocupación por nuestros seguidores constituirán elementos fundamentales para llevar a la acción el Liderazgo Afectivo.
Juan Miguel Villar Mir destaca por su trayectoria profesional de entrar a dirigir empresas con dificultades y reflotarlas. Los buenos resultados en esta "especialización" le dieron la suficiente experiencia y oportunidades para pasar a formar su propio grupo empresarial basado en la compra a bajo precio de empresas con problemas y salvarlas y al poco tiempo pasar a dar beneficios. El Grupo Villar Mir inicia su actividad con la primera compra en 1987 de OHL por una peseta y partiendo de una situación de fondos propios cero, actualmente está presente en 32 países, con 30.000 empleados, con unas ventas y beneficios crecientes (más de 7000 MM \u20ac de ventas netas y 389 MM de beneficio después de impuestos en 2010).