Ahora más que nunca, con la falta de confianza profunda y generalizada que acompaña a una crisis como la que sufrimos, a la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) le pasa como a la mujer del César, que además de ser honrada debe parecerlo. Un aspecto positivo de las crisis es que ayudan a separar rápidamente el grano de la paja o, como decía Antonio Machado, a "distinguir las voces de los ecos"[\/i]. Se produce un proceso de decantación natural, separándose la iniciativa genuina de lo que no busca más que apuntarse a la última moda. Con el recorte generalizado de gastos tanto en el sector público como en el privado, es fácil ceder a la tentación fácil de reducir la dotación económica de estas iniciativas. Si, por el contrario, apostáramos por unas iniciativas de RSC con un impacto social más eficaz, buscando más la colaboración que el "distinguirse"[\/i], no sólo contribuiríamos a la supervivencia de la RSC sino que podríamos ayudar a encarnarla de verdad en la cultura de la empresa y a poner un granito de arena en la necesaria recuperación de la confianza del ciudadano en el sistema económico en su conjunto.
Uno de los divertimentos de moda en las redes sociales es discutir sobre el famoso "Gobierno Abierto"[\/i] o "e-Government"[\/i]. Congresos, Jornadas, Seminarios y Foros multiplican la relevancia concedida al tema por cientos de expertos, de consultores y de público afectado: funcionarios, políticos, periodistas y comunicadores, etc. Realmente la única voz que se suele echar en falta es la del ciudadano común y el punto de vista del sufrido ciudadano que sigue padeciendo dificultades sin fin a la hora no solo de tramitar sus relaciones con las administraciones públicas -asunto lateral al concepto de GA- sino también, y eso es más grave, de conocer las tripas y los datos vitales de la acción de los gobiernos.
Ya han pasado unos meses desde que el Consejo Editorial nos propuso hacer una reflexión, a través de ejemplos, sobre la "Actitud"; y también han pasado unos meses desde la celebración de un Taller sobre el mismo tema, en el que salieron aspectos relevantes y nuevos perfiles del problema propuesto. Animado por los resultados obtenidos de la lectura de los artículos sobre el asunto, y por la relación directa con algunos de los colaboradores de Know Square, he intentado seguir el camino abierto aprovechando algunas actividades que he desarrollado en las últimas semanas.