El coaching[\/i] es una poderosa herramienta de cambio que puede servir para convertir el desánimo de un ejecutivo desempleado en estímulo para conseguir nuevas salidas profesionales y, en el camino, alcanzar una mejora personal y profesional. Es difícil estandarizar el proceso de coaching[\/i] ya que cada coach[\/i] tiene su formación y experiencia y cada cliente no sólo es diferente sino que tiene sus propias necesidades y está en un momento distinto de su proceso vital.
En nuestra vida cotidiana, el tiempo se erige como un recurso del que disponemos todos en la misma cantidad aun cuando no lo vivamos con la misma calidad. Es por ello que debemos entender que una buena gestión del tiempo en nuestras vidas es fundamental para encontrar un equilibrio necesario entre las diversas actividades que desarrollamos, y muy especialmente entre el trabajo y el ocio. Debemos reivindicar a las ocupaciones (educación, arte, música, deporte, internet, turismo) como modelos para enriquecer el tiempo libre. Ocupar las horas en la curiosidad, la imaginación y el juego se le puede llamar tiempo libre positivo porque dignifica a la persona, estimula su creatividad artesanal, le permite cultivar sus facultades y la conduce finalmente a un plano de autorrealización.
A la vez que se desarrollaba esta conferencia en Madrid, el MIT (Massachusetts Institute of Technology)[\/i] celebraba en Boston un Forum Global sobre sociedades 4.0 al que pude asistir vía streaming[\/i]. Me resonó la coincidencia en el análisis y las propuestas de ambas conferencias. Por un lado, el reto individual: cada uno de los integrantes de la sociedad civil debe ser consciente y ejercer su responsabilidad individual en la construcción de lo social; por otro, el reto colectivo: \
Cabría preguntarse si una moneda estable también puede ir en detrimento de los intereses de los asalariados. En particular me refiero aquí a los problemas de asimetría dentro de áreas que comparten una misma moneda y las tensiones que ello puede ocasionar. A este respecto, en el marco del Euro y la preocupación sobre su futuro nos importan no sólo las diferencias entre Alemania y el resto de las economías, sino también las diferencias dentro de cada país y en particular en la misma Alemania. Sin duda, existe una diferencia importante entre una tasa de paro del 7,1%, ajustada estacionalmente, como la alcanzada por Alemania el pasado mes de abril de 2011 y el record del 21,29% de España del primer trimestre de 2011. Pero no menos importantes son las diferencias internas, por ejemplo entre el 11,61% del País Vasco y el 29,68% de Andalucía o entre el 3,9% de la región Bávara y el dato cercano al 14% que presenta Berlín.
Nos encontramos en un momento de adormecimiento empresarial, de miedo, de inestabilidad laboral... Casi podríamos decir que estamos como aquel país de Saramago en el que todos los habitantes quedaban ciegos y debían afrontar el caos inventando un nuevo modelo, adaptado a sus nuevas e inesperadas circunstancias. Como a aquellos ciegos, nos resulta imposible reinventar nuestro sistema. Sólo pensamos en recuperar repentinamente la visión, en que todo vuelva como por arte de magia al punto anterior; ni vemos la salida ni parece que sepamos levantarnos de la depresión en la que nos tiene sumidos la inesperada, o no tanto, crisis económica que no acaba de abandonarnos.