Calidad es un término que suscita algunas reservas, especialmente en la emergente economía del conocimiento y la innovación. El término "calidad"[\/i] parece, sí, perder significado, desde que lo relacionamos más con la certificación correspondiente sobre normas y procedimientos, que con la percepción del cliente. Acaso y en más de un caso, sobre la rigidez procedimental y en beneficio de la competitividad, debería imperar el sentido común y la satisfacción del cliente...; pero enfoquemos otra calidad \u2014también, al parecer, objeto de acreditación o reconocimiento en nuestro país\u2014, la denominada "calidad directiva"[\/i].
Buena iniciativa de ESADE. La impresión general fue un poco desalentadora: los emprendedores extranjeros están en España porque su mujer\/marido es español. Con buen humor decía uno de ellos que lo mejor que podía hacer España era subvencionar estudios en el extranjero a todas las españolas. El otro motivo recurrente era el clima. No había motivos legales, ni fiscales, ni de talento para invertir o emprender en España. Asimismo, los inversores en capital semilla son muy escasos en número en España y las cantidades invertidas (monto global) son muy bajas. Las propuestas fueron muy variadas. Con mucho sentido común, se criticaba la enorme dificultad que hay en España para cobrar, se criticaba el tiempo y costes burocráticos para poner en marcha una empresa (notario tras notario), y se pedía una reforma laboral para reducir las indemnizaciones por despido.