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Prejubilaciones: 'La magnitud del problema'. 1ª Parte (Nota Técnica)

El estado, y la sociedad en su conjunto, están invirtiendo dinero en formar a jóvenes, que sustituyen a los Seniors, en los que también se invirtió en su día, pero que todavía atesoran un activo intangible que casi nunca aparece en los análisis de prejubilaciones o jubilaciones anticipadas, donde sólo parece que se contabiliza el coste salarial directo. Cualquier análisis de inversiones básico que analizase el Valor Actualizado Neto – VAN - de esta decisión, es probable que demostrase lo poco re...

El estado, y la sociedad en su conjunto, están invirtiendo dinero en formar a jóvenes, que sustituyen a los Seniors, en los que también se invirtió en su día, pero que todavía atesoran un activo intangible que casi nunca aparece en los análisis de prejubilaciones o jubilaciones anticipadas, donde sólo parece que se contabiliza el coste salarial directo. Cualquier análisis de inversiones básico que analizase el Valor Actualizado Neto – VAN - de esta decisión, es probable que demostrase lo poco rentable e inteligente de la medida. Parece que el único objetivo de los planes de prejubilación o jubilación anticipada es reducir los costes salariales. No se percibe claramente si se atiende a otra razón. Y casi nadie se plantea una alternativa al respecto: las empresas, porque se producen relevantes ahorros salariales a corto y medio plazo, los trabajadores, porque salen de la empresa con mejores condiciones que cualquier otra indemnización establecida por la legislación laboral, la sociedad en su conjunto, porque parece que la mejora de productividad conseguida garantiza el futuro de los que se quedan trabajando.

Existen muchos documentos de investigación que tratan de analizar el impacto del envejecimiento de la población y el de las prejubilaciones y jubilaciones anticipadas de las empresas, en el sistema de pensiones y en la productividad.

  • Se sabe que el número de personas con más de 60 años está creciendo considerablemente en el mundo, y que España va a ser uno de los países que más va a sufrir las consecuencias del aumento de la longevidad.
  • Se sabe que las empresas están aplicando desde hace unos años unas políticas de prejubilaciones y jubilaciones anticipadas para reducir los costes salariales, utilizando en la mayoría de los casos como único criterio la edad.
  • Se sabe que no existe gestión del conocimiento, ni sistemas de transferencia de la experiencia de los jubilados y prejubilados que eviten descapitalizar intelectualmente las empresas.
  • Se sabe de la preocupación que toda la Unión Europea tiene ante la baja tasa de actividad de los individuos mayores de 55 años, por la pérdida de capital humano y la magnitud de gastos generados, lo que les ha llevado a realizar una serie de modificaciones legislativas encaminadas a aumentar dicha tasa, cambios recogidos en la Ley 35/2002.

Según la EPA del año 2005, en España, la tasa de empleo en individuos entre 55 y 59 años fue del 52,60 % reduciéndose al 32,15 % para los de entre 60 y 64 años. Es previsible que estos datos empeoren cuando la generación del "baby boom" y la población inmigrante comience a jubilarse.

Ante todas estas certezas, es la propia sociedad, desde todos sus ámbitos, la que debe dar soluciones y, para ello, creemos que es imprescindible conocer, en profundidad, cómo es realmente este grupo de población que cada vez se hace más importante: su capacidad, sus motivaciones, sus ilusiones y sus expectativas.

Según escribimos esta memoria, se publican las últimas estadísticas sobre el desempleo en España, que alcanza mínimos históricos. Es posible que, antes de finales de año, el paro registrado en España sea inferior al 8%, muy cerca del pleno empleo.

La reciente expansión económica ha aumentado la presión sobre los salarios. Las empresas, por una parte, compiten agresivamente en el mercado por el "talento". Acuden a escuelas de negocios, universidades y centros de formación de todo el mundo en búsqueda de nuevos jóvenes. Prometen salarios competitivos y crean cada día nuevos beneficios sociales para atraer a los mejores. Sin embargo, a veces dejan escapar - por la puerta de atrás – sin hacer ruido, y con acuerdos que no siempre se publicitan, cantidades ingentes de conocimiento, casi nunca bien medido ni ponderado en las cuentas de resultados empresariales.

El sistema económico que nos hemos dado, en el que a veces parece que es el resultado del "trimestre" lo único que cuenta, en especial para las empresas cotizadas, aboca a algunos de sus participantes a tomar decisiones, basadas en principios financieros no siempre contrastados a largo plazo. Estimamos que antes de que crucemos el umbral del año 2030, cuando llegue el momento del retiro esperado de la generación del "baby-boom" español, nos daremos perfecta cuenta de que el modelo no es sostenible, y entonces entenderemos que, durante unas décadas, quizás nos hemos engañado a nosotros mismos. La herencia que dejaremos a nuestros hijos puede que haga que nos avergoncemos de algunas de las decisiones tomadas en el pasado, dónde una ecuación incompleta nos dirigía al abismo. Jacques Attali, en su conocido ensayo "Milenio", ya nos sugería que "lo que nosotros dejaremos a nuestros hijos, determinará el valor de la vida que habremos vivido".

El estado, y la sociedad en su conjunto, están invirtiendo dinero en formar a jóvenes, que sustituyen a los Seniors, en los que también se invirtió en su día, pero que todavía atesoran un activo intangible que casi nunca aparece en los análisis de prejubilaciones o jubilaciones anticipadas, donde sólo parece que se contabiliza el coste salarial directo. Cualquier análisis de inversiones básico que analizase el Valor Actualizado Neto – VAN - de esta decisión, es probable que demostrase lo poco rentable e inteligente de la medida. Parece que el único objetivo de los planes de prejubilación o jubilación anticipada es reducir los costes salariales. No se percibe claramente si se atiende a otra razón. Y casi nadie se plantea una alternativa al respecto: las empresas, porque se producen relevantes ahorros salariales a corto y medio plazo, los trabajadores, porque salen de la empresa con mejores condiciones que cualquier otra indemnización establecida por la legislación laboral, la sociedad en su conjunto, porque parece que la mejora de productividad conseguida garantiza el futuro de los que se quedan trabajando.

Algunos datos objetivos muestran y nos ayudan, sin embargo, a ver la realidad como es. Según el Banco Mundial, la esperanza de vida en España ha pasado de 72 años en 1970, a más de 80 en el año 2004. Si la tendencia se mantiene, en el año 2040 la esperanza de vida sería de casi 90 años. Según el IESE, España va a ser uno de los países que más va a sufrir las consecuencias del envejecimiento: hoy en día somos ya el séptimo país del mundo con una mayor proporción de población con edad superior a 60 años.

Por otra parte, al envejecimiento progresivo hay que añadir la tendencia creciente en prejubilaciones y jubilaciones anticipadas que se están aplicando por parte de las empresas, y que afectan ya a personas en el entorno de 50 años de edad. Existe un indicador que por si sólo deja patente la magnitud del problema: tan sólo un 3,7% de las nuevas jubilaciones corresponden a trabajadores de más de 65 años... Sabemos que los Seniors ya miden el periodo de retiro en décadas, no en años.

Es concluyente comprobar como, en la mayoría de los casos, en prácticamente ninguna empresa se realiza un análisis estratégico previo. Los únicos indicadores parecen ser la edad y el coste ahorrado. No parece que se evalúe el conocimiento que se pierde, ni en términos de coste de reposición, ni siquiera expresado en términos de "capacidad" de resolver problemas. No se define un sistema de transferencia entre las generaciones afectadas que contribuya a no descapitalizar intelectualmente la empresa.

El sistema tampoco es eficiente desde el punto de vista de gestión del cambio. Se invierten esfuerzos en convencer al trabajador de que económicamente la fórmula le permitirá quedarse en casa ganando lo mismo, pero nadie le explica, con suficiente claridad, ni los efectos psicológicos que esta medida ocasiona en el interesado, ni nadie explica a los accionistas las pérdidas reales, intrínsecas a la medida propuesta.

Una vez prejubilados o jubilados anticipadamente, sólo el 4% de los sujetos realiza la misma actividad que ejercía antes de retirarse. La inmensa mayoría, casi el 60%, no realiza ninguna actividad profesional. Entre los que vuelven a trabajar, naturalmente, los que han abandonado las empresas desde puestos de elevada responsabilidad lo tienen más fácil para colaborar esporádicamente, o dedicarse a la enseñanza, consultoría o asesoramiento.

En el estudio "El empleo a partir de los 55 años", perteneciente a los Documentos de Economía de la Caixa, se identifica que el grupo de población por encima de los 55 años presenta en general una baja flexibilidad laboral, y se sugiere que se podrían conseguir incrementos en las tasas de empleo de este segmento ofreciendo la posibilidad de trabajar a tiempo parcial. El mismo estudio destaca que gracias a las reformas introducidas en la reforma laboral y pensiones por la Ley 35/2002, se han incrementado las posibilidades de seguir trabajando.

Estas modificaciones legislativas son consecuencia de la preocupación que toda la Unión Europea padece ante la baja tasa de actividad de personas por encima de 55 años, no sólo por la inmensa magnitud de los gastos fiscales que ocasiona, sino por la pérdida de conocimiento y capital humanos que supone. Con una mejor salud y una mayor esperanza de vida, como se ha comentado anteriormente, no se explica que la edad de jubilación sea la misma, de hecho la edad real es inferior, a la de hace veinte años.

La edad media de acceso al trabajo es ahora 6 años superior a la de mediados de los años setenta, mientras que la edad media de jubilación es de 14 años menos y la edad media de fallecimiento 9 años más. En resumen, la sociedad española ha pasado a recibir pensión de 6 a 29 años, mientras que el periodo de actividad se ha reducido de 48 a 28 años, y todo esto en tan sólo 30 años.

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