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¿Cómo se comunica un ERE? (Artículo)

Estamos en un momento donde las compañías se enfrentan a las crisis buscando nuevos mercados, nuevas estrategias y también reestructurando su plantilla. En estos últimos meses Inforpress ha tenido que hacer frente a la comunicación de reestructuraciones de múltiples compañías. ¿Cómo enfrentarlas?

Lo primero recordar que los EREs se realizan para asegurar el futuro de la compañía, por lo tanto debemos ayudar a que se cierren lo mejor posible y a que después esto no lastre el compromiso con la empresa de sus empleados, sus clientes y diferentes públicos.

Por todo ello, diseñar un plan de comunicación que contemple los distintos públicos de la compañía y defina los mensajes que transmitiremos a cada uno de ellos para dar respuesta a sus inquietudes es el primer paso que debemos dar si queremos limitar el efecto negativo de la reestructuración en nuestro negocio.

Desde los empleados –afectados o no por la medida- hasta las autoridades de la zona en la que opera la empresa, pasando lógicamente por los medios de comunicación, lo prudente es tener presentes a todos aquellos agentes que pueden influir, directa o indirectamente, en la marcha de nuestra compañía.

¿Ocupará la crisis de mi empresa grandes titulares en la prensa? Ésta suele ser la primera preocupación de muchos directivos cuando se enfrentan a una situación de estas dimensiones. Aunque el eco de una reestructuración en los medios suele depender de diversas variables -tales como el número de afectados por el recorte, las consecuencias de la medida en la zona o la importancia de la compañía dentro del sector- el factor que juega un efecto determinante a la hora de definir el impacto mediático de la crisis es, sin duda, la marcha de la negociación con los representantes laborales. Si la negociación entre la compañía y el comité de empresa se desarrolla favorablemente, el ruido que genere el caso en los medios será el razonable, pero si la marcha de las conversaciones se complica el impacto mediático se multiplicará con toda seguridad.

De ahí que el objetivo de toda estrategia de comunicación pase por proteger la negociación. Llevar la iniciativa en lo que a comunicación externa se refiere no significa tener que pronunciarse ante cualquier polémica que surja en los medios. Replicar a toda noticia negativa aparecida en la prensa puede provocar el indeseado efecto boomerang, potenciando la publicidad negativa en torno a nuestra empresa y multiplicando el espacio que ésta ocupe en los medios. De ahí que sea importante valorar muy bien qué paso damos en cada momento.

Al final, conviene asumir que toda crisis tiene un coste y que no es realista pretender salir de ella indemne. Para reparar el daño que el conflicto haya podido provocar en la reputación de la compañía y en sus perspectivas de negocio será importante, superado el conflicto, poner en marcha un plan que permita reparar la imagen de la empresa y potenciar la recuperación de su clima laboral.

5 Reglas de Oro en caso de crisis laboral

- Diseñe una buena estrategia de comunicación que contemple a todos los públicos afectados por la medida y los escenarios que pueden presentarse a lo largo del conflicto. Entre los primeros, no olvide a los trabajadores que continuarán en la empresa tras la reestructuración.

- De la misma manera que delegue su estrategia legal en un buen equipo jurídico, no dude en pedir asesoramiento a expertos en comunicación de crisis. Un error en comunicación puede traer consigo consecuencias imprevisibles.

- Defina claramente los mensajes clave que transmitirá a cada público y póngalos por escrito, asegurándose de que son sólidos y coherentes con la estrategia legal.

- Cree un comité de crisis que centralice la toma de decisiones durante el conflicto. Asegúrese de que todos sus miembros interiorizan y asumen el argumentario de la organización.

- Un buen comunicador no se improvisa. A la hora de transmitir decisiones difíciles es básico explicar claramente sus motivos, sin olvidar la puesta en escena. Ensayar esa comunicación suele ser muy eficaz en este tipo de situaciones, por lo que no debe descartarse la realización de cursos de formación de portavoces.

Las otras 5 Reglas de Oro en caso de crisis laboral

- Establezca canales de información a los que puedan dirigirse los trabajadores si necesitan aclaraciones sobre la situación surgida. No olvide la importancia de los mandos intermedios a la hora de transmitir mensajes a la organización. Identifique también a aquellos otros líderes "informales" que sin ser jefes gozan de prestigio en la compañía y pueden ser de gran ayuda a la hora de emitir información o de pulsar el clima de opinión de la plantilla.

- Canalice también la comunicación con los medios a través de una persona, departamento o agencia externa. Centralizando la comunicación se asegurará de que los mensajes que salen al exterior son coherentes y uniformes, al tiempo que evitará contradicciones que generen confusión en torno a la situación de la empresa.

- Mida sus palabras. Llevar la iniciativa con la prensa no significa tener que contestar a cualquier polémica que surja en los periódicos. Echando más leña al fuego puede poner en peligro la buena marcha de la negociación entre empresa y trabajadores, objetivo prioritario para la resolución del conflicto.

- Venda futuro. Es importante dejar claro que el objetivo de la reestructuración es precisamente garantizar la continuidad de la empresa y no propiciar su cierre.

- Restituir imagen. Superado el conflicto, lo importante es reparar el daño que haya causado en la empresa y alinear a toda la organización con el fin de alcanzar los objetivos de futuro que se hayan marcado.

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