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El gran cambio. Claves y oportunidades de una nueva era (Reseña del libro de Fernando Trías de Bes - Parte I)

“Si de algo me arrepiento es de no haber invertido más en épocas de crisis” (Richard Branson). Esta cita del creador de Virgin, recogida casi al final del libro de Fernando Trías de Bes, puede plasmar, a mi juicio, una de las conclusiones de este libro donde después de presentar con crudeza la gravedad de la situación que atraviesa el mundo, se insiste una y otra vez, con notable dosis de entusiasmo, en que “aunque toca sufrir temporalmente la destrucción,…, también crearemos”. Es evidente que la crisis actual es una amenaza, pero también hay que verla como una oportunidad.

EL GRAN CAMBIO. Claves y oportunidades de una nueva era. Fernando Trías de Bes. Temas de hoy, 2013

Y porque no se trata de una crisis económica y pasajera sino de un gran cambio, el final de una era, sostiene el autor, la solución tendrá que venir más de Darwin que de Keynes. No serán suficientes medidas políticas y económicas, sino que “la creatividad y la adaptación al medio brindarán también nuevas oportunidades a los audaces”. Y ahí  volvemos de nuevo a la cita de R. Branson.

El libro, y su reseña, se divide en dos partes: el diagnóstico (rasgos clave del gran cambio) y el tratamiento (Los protagonistas del gran cambio).

PRIMERA PARTE. RASGOS CLAVE DEL GRAN CAMBIO


De forma tan brillante como sintética, el autor afirma que “las facilidades para un excesivo nuevo endeudamiento (primer rasgo) ha sido la solución más fácil adoptada por una clase política negligente (tercer rasgo) para sostener ficticiamente el nivel de vida y de actividad económica ante la superglobalización de los mercados de capitales e industriales, globalización prematura y  acelerada por las nuevas tecnologías (segundo rasgo)”.

Considera que el cambio de era tuvo tres etapas. En los 80, arrancó a pequeña escala la globalización y la popularización de la informática. En los noventa, las nuevas tecnologías con la llegada de Internet y finalmente se llegó a la globalización total acelerada por las tecnologías de la información, con una fase final de claudicación cuyos hitos más relevantes, todos ellos ocurridos en 2001, fueron los siguientes:

•    Estallido de la burbuja tecnológica y nacimiento de la banda ancha:

Tras el pinchazo de la burbuja tecnológica, con la retirada masiva de los inversores, los negocios en Internet tuvieron que hacerse de verdad rentables y por ello se desarrollaron los negocios que de verdad producían beneficios (viajes, banca, ocio, correo electrónico,…)  que recibieron el empujón definitivo con la aparición de la banda ancha.

•    Atentado de las Torres Gemelas:

El miedo a una recesión mundial hizo que se bajaran los tipos de interés  y que se mantuvieran bajos mucho tiempo porque para que el mercado inmobiliario en EEUU y Europa tuviera un aterrizaje suave las subidas de tipos tendrían que ser graduales y porque EEUU pese a todo seguía teniendo un paro creciente.

•    Entrada de China en la OMC:

El atentado precipitó un acuerdo entre EEUU y Europa que llevaba 15 años pendiente y con el que se buscaba dar paso a bancos y grandes empresas a un mercado de 1300 millones de personas, abaratar costes trasladando fábricas a China y que el fuerte crecimiento de la economía china arrastrase a economías occidentales ralentizadas. La apertura fue quizás prematura por las grandes diferencias en costes salariales y condiciones legislativas de los chinos y occidentales.

•    Cesión de la política monetaria europea a la UE:

Se creó el euro precipitadamente, sin armonizar antes las políticas fiscales, haciendo que la gobernanza económica se basara en la negligencia, la inoperancia y la pasividad, al considerar los dirigentes de los países europeos que no tenían el control de la situación. En EEUU, desde la llegada en enero de 2001 de Bush al poder se instala la desregulación financiera y la relajación el control.

Primer rasgo: SUPERGLOBALIZACIÓN PREMATURA


El autor define la Wokonomía oriental como “un sistema económico e industrial asiático basado en los bajos costes de producción, bajos costes laborales y grandes volúmenes de fabricación”.

En 1995, la economía china era 10 veces más pequeña que la de EEUU, ahora ya es la segunda del mundo y según “The Economist” alcanzará a EEUU en 2019. Desde 2002, China ha tenido siempre un saldo favorable en su balanza comercial, habiéndose endeudado el resto del mundo, en 10 años, por el 7% del PIB mundial. Hay acuerdo general, al menos en el mundo occidental, que buena parte de estos espectaculares avances chinos se han basado en la competencia desleal y por ello, salvo que Occidente esté dispuesto a renunciar a los avances sociales del siglo XX, se pedirá a China que, tras un período de adaptación, alinee los derechos de sus trabajadores, dentro y fuera de China, con los del mundo occidental.

La erosión de la industria manufacturera occidental ha sido constante a lo largo de los últimos años, tanto más severa cuando mayor fuera el peso de la mano de obra en el coste total del producto. En productos como material informático, imagen y sonido, sector textil,… la llegada de los chinos ha tenido un efecto devastador y en términos del Índice de Producción Industrial se ha producido un estancamiento en los últimos 10 años en todo Occidente, con la señalada excepción de Alemania que se preparó desde el principio anticipando la contención salarial y apostando a fondo por la I+D+i.

Al extenderse las importaciones de productos baratos de China la única forma de derrotar a los que también importan lo mismo es conseguir  precios más bajos a través de pedidos más grandes, lo que pone en marcha un proceso de concentración horizontal en el mundo occidental de fusiones y absorciones de empresas. Sería la “Wokonomía occidental”. Esta superglobalización de la distribución ha ocasionado en España la desaparición de 7,000 puestos de trabajo minoristas y la pérdida de 23,000 empleos entre 2008 y 2012, y ello a pesar de que el volumen global del comercio al por menor se ha mantenido. En palabras textuales del autor “los gigantes de la distribución ganan peso y arrasan con el pequeño comercio”. De 2000 a 2010 firmas como IKEA, Carrefour, Decathlon, Lidl, Amazon,… han seguido creciendo y, casi siempre con una política muy agresiva de precios bajos, siendo lo importante en todos estos casos citados la marca pero no el país donde se fabrican los productos. Para países de la periferia europea como España, el establecimiento de estos gigantes de la distribución entre nosotros tienen, junto a la indudable ventaja de la creación de puestos de trabajo locales, los inconvenientes de que las decisiones sobre dónde se producen los artículos se toman fuera y que la política de precios de transferencia dentro de esas grandes multinacionales permite la exportación de parte de los beneficios al país de la casa matriz. Así que, en países como el nuestro, buena parte de los márgenes industriales se van a China y los comerciales  a los países europeos de origen de los gigantes de la distribución. Para defenderse, la industria tiene la innovación y productividad; el comercio minorista, la especialización.

La wikinomía “hace referencia  a los sistemas participativos y democráticos propios de Internet  y de las redes sociales, donde la creación de contenidos se hace entre todos, se corrige entre todos, se evoluciona entre todos”

Parece claro que Internet ha tenido un saldo positivo en la economía y, sobre todo, es evidente que está aquí para quedarse. Ha revolucionado no solo el mendo laboral sino también el personal, afectando los hábitos de consumo, de ocio. Si bien en algunos casos propicia algo tan loable como el libre intercambio de información o contenidos entre iguales, en otros casos ha dado lugar a enriquecimientos ilegítimos de quienes han traficado con contenidos ajenos. Una de las causas ha sido que la tecnología de los programadores ha sido más rápida que la actualización de la legislación con lo que se ha vulnerado en muchos casos la propiedad intelectual, con efectos devastadores en la prensa y medios de comunicación, en la industria editorial, cinematográfica, en la musical. … Para el mismo impacto en el consumidor final, lo “wikinómico” factura diez veces menos.

Por otra parte, la cualidad participativa de Internet ha convertido en emisor al receptor de mensajes. Antes, pocos opinaban y muchos escuchaban; ahora, todos hablan y en ocasiones las noticias se difunden antes por las redes sociales que por los medios de comunicación.  “Ya no hay expertos, sino audiencias. Para lo bueno y para lo malo”.

Si no se consigue que, mediante la transformación de los modelos de negocio, los usuarios prefieran pagar por los contenidos antes que intercambiarlos, la propiedad intelectual y el futuro de la industria cultural estarán en serio peligro.

Desde el año 2001, coincidiendo con el irresistible ascenso de las exportaciones asiáticas, el volumen de las falsificaciones en el comercio internacional se ha multiplicado por seis de manera que su volumen en 2008 equivaldría al PIB del país situado en el vigésimo lugar del ranking mundial. Se ha llegado a casos tan asombrosos como que el iPhone 5 falsificado salió al mercado antes que el original, lo que desmonta de raíz la idea de que solo se copia lo carente de dificultad técnica. China e Internet han hecho posible esta tremenda eclosión del pirateo.

Segundo rasgo: NEOENDEUDAMIENTO EXCESIVO


Para el autor hay que hablar de “neo endeudamiento” por las grandes diferencias de este exceso de endeudamiento frente a otros casos anteriores. Se ha llegado a niveles históricos del endeudamiento occidental, siendo en la actualidad los países ricos los más endeudados. La deuda privada se disparó porque se suponía que la banca (principal acreedora) controlaba el riesgo de la concesión de los créditos. Con la globalización financiera hay ahorradores de unos países que han prestado mucho dinero a negocios y familias de otros países, lo que complica la negociación de las renovaciones y las cancelaciones de deuda. China es el gran acreedor de EEUU,  y  Alemania y Francia lo son de la periferia de Europa mientras que entre los deudores internacionales hay estados, bancos, empresas y familias.

Ha habido que recapitalizar a la banca privada porque ellos han canalizado el endeudamiento occidental, posibilitando que el ahorro privado de unos países haya financiado al sector privado de otros. Al reducirse el valor de sus activos y las garantías de los activos dudosos llegaron a la insolvencia.

Se seguirá necesitando más crédito mientras se tenga déficit comercial, como pasa en EEUU, siguen necesitando financiación adicional.

Se ha caído en la trampa de la liquidez, ya que quienes están endeudados ya no les dan créditos y quienes tienen ahorro no quieren endeudarse, porque no necesitan dinero o porque temen verse atrapados por la crisis. La inyección de liquidez en el sistema no soluciona el problema.

No hay otra opción que volver a la economía de la realidad, devaluando no la moneda sino las rentas de capital y trabajo para recuperar la competitividad internacional. Para las economías periféricas del Euro, está claro que para seguir en el euro, hay que aceptar su cultura laboral, empresarial y social.

Tercer rasgo: NEGLITOCRACIA Y CORRUPCIÓN


Mientras las cosas fueron bien, construyéndose  grandes infraestructuras y apuntalándose el estado del bienestar, se toleró el excesivo crecimiento de la burocracia y el encumbramiento de personas incompetentes y/o corruptas.

Entre otros muchos ejemplos de “neglitocracia “(negligencia burocrática) internacional, el autor cita los siguientes:

  • Se ha permitido a China mantener artificialmente bajo el valor de cambio de su moneda, comprando dólares o euros y vendiendo yuanes, para mantener alta su competitividad exportadora. Esta ventaja competitiva de los chinos se suma a sus bajos costes salariales y la falta de derechos sociales ya mencionados, a los que la OMC ha hecho oídos sordos repetidamente.
  • Se unieron en el Euro países muy diferentes en política monetaria, fiscal y presupuestaria, en comercio internacional y niveles de productividad. Con los techos de deuda y déficit del Pacto de Estabilidad y Crecimiento se quiso conseguir el control presupuestario sin una verdadera pérdida de competencias de los estados miembros.
  • A través del sistema financiero, todos los bancos europeos están atrapados en créditos insolventes, dependiendo unos de otros y haciendo cada uno lo que quiere, dentro de sus posibilidades.
  • Se ha hecho infinidad de leyes y reglamentos, pero no se ha diseñado cómo debe ser la industria europea.
  • Al no haber un verdadero proyecto europeo común, con cesión real de soberanía, los países acreedores del euro no quieren asumir parte del impago de la deuda de los periféricos, mientras que éstos no quieren menos derechos y más austeridad porque el abuso sobre los más necesitados en sanidad y educación está siendo escandaloso.
  • Los bancos centrales no  “pincharon” la burbuja inmobiliaria porque parecía que se había dado con la panacea de la estabilidad y crecimiento económico.
  • En España se unieron el mal uso de fondos de cohesión (aeropuertos, AVE, ciudades de la cultura,…), el crecimiento desmesurado del nº de funcionarios, la mala gestión del mercado de trabajo, el descontrol del crédito (hipotecas por 80% del valor desmesurado del inmueble, suponiendo más del 30% de la renta del comprador,..) y el control político y falta de gobernanza de las Cajas de Ahorros, que perdieron su función social.

Por otra parte, la corrupción, que en absoluto es un problema exclusivamente español, movía más dinero en España en 2009 que el narcotráfico.

Termina el autor este capítulo con unas consideraciones sobre las dificultades del  desmantelamiento de la corrupción y cómo al haber pocos partidos, éstos se fortalecen y priman la lealtad más que la capacidad que, desgraciadamente, son hoy todavía más certeras que cuando se publicó este libro, en octubre de 2013.

 

 

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