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La silenciosa conquista china (Reseña del libro de Juan Pablo Cardenal y Heriberto Araújo)

Con un estilo periodístico que a mí me ha recordado a “Imperio”, de R. Kapuscinski, pero más documentado y sistemático, los autores, Juan Pablo Cardenal y Heriberto Araújo (Editorial Crítica. Barcelona. Octubre de 2011) con más de 12 años de experiencia como corresponsales en Asia entre ambos, describen la investigación realizada durante más de 2 años, en la que han visitado 25 países para entender y explicarnos el cambio que China está produciendo en todo el mundo. Independientemente de que haya aspectos loables y dignos de imitar en este proceso de conquista (p.e.: espíritu emprendedor y de sacrificio de los chinos, política exterior del Gobierno coordinada con el sector empresarial,..) al ir avanzando por las páginas del libro nos vamos acercando cada vez más al “horror”, en un verdadero viaje al “corazón de las tinieblas”.

Y ello a pesar de que podamos haber leído recientemente en la prensa con atención, no exenta de preocupación, declaraciones como las de Juan Roig sobre la encomiable entrega al trabajo de los chinos o las quejas del gigante aeronáutico europeo EADS sobre la pérdida de competitividad europea frente a los chinos por nuestros mayores escrúpulos medioambientales.

RESEÑA DEL LIBRO

Las razones fundamentales de la extraordinaria pujanza china, según el libro que comentamos, son las siguientes:

• La  "legión" de ciudadanos chinos que, en su afán por prosperar, intentan cosas que los occidentales nunca hemos conseguido, sacrificándose hasta límites inconcebibles para nosotros.

• La financiación del sistema con los depósitos de los chinos, que ahorran el 40% de sus ganancias y reciben un interés inferior a la inflación, sin poder llevar libremente su dinero, ni su esfuerzo personal,  a otros países.

• La puesta al servicio de los intereses  estratégicos nacionales del fabuloso potencial financiero del sistema, con una falta de escrúpulos  (medioambientales, derechos humanos,…) que compensan con creces el menor nivel tecnológico del que todavía adolecen en algunos campos.

• El ser el "banquero del mundo" en plena crisis del sistema financiero internacional, que refuerza su acción diplomática, desbancando a sus competidores, y sin tener que dar cuentas a nadie.

Los "mingongs" se globalizan

Los "mingongs" (en chino, "trabajadores del campo") son los 200 o 300 millones de personas que, al abandonar su lugar de nacimiento en busca de nuevas oportunidades , mantienen en marcha la llamada "fábrica del mundo" aguantando las penalidades y discriminaciones que el sistema impone a los que emigran dentro de China. Esta emigración, cuando se ha extendido a otros países, ha llevado consigo las virtudes tradicionales del sacrificio, el olfato para los negocios, la capacidad de adaptación, el talento para reducir costes , la capacidad de ahorro, la discreción y la red de contactos con sus compatriotas emigrantes, que en muchos suele limitarse a los conocidos de una localidad determinada de China.

Una peculiaridad muy importante de la emigración china se manifiesta en el caso de Ecuador. Los descendientes de emigrantes chinos, llegados en su mayor parte a Latinoamérica  en el s. XIX para construir el ferrocarril o trabajar en las plantaciones de azúcar, siguen sintiendo el orgullo  de sentirse chinos pese a haber nacido ya en Ecuador, lo que explica las cuantiosas donaciones que los chinos de ultramar hicieron durante el s. XX a su patria  independientemente de los avatares ideológicos que atravesaba. A diferencia de los casos español, francés o británico ("Estado nación"), los chinos no pierden después de varias generaciones el apego por su patria y cultura de origen ("Estado-civilización"). Tras la caída del comunismo, en China se ha reforzado el nacionalismo, con claros tintes antioccidentales y antijaponés, al tiempo que se intenta evitar una democratización interior, con la connivencia de los chinos establecidos  durante varias generaciones en el exterior, ya que ellos lo que quieren, por encima de todo, es seguir beneficiándose de la situación actual.

La vía china para la conquista comercial del mundo

El núcleo del libro, la descripción de cómo China está "conquistando" casi todo el mundo lo componen los capítulos 2 (La nueva ruta de la seda), 3 (Aromas del salvaje Oeste en las minas chinas), 4 (La ofensiva china por el "oro negro"), 5 (Los cimientos del mundo chino) y 7 (El milagro chino desafía al planeta).

Resumo a continuación los casos más importantes descritos en estos capítulos, pero siguiendo un criterio no temático sino geográfico:

Rusia y repúblicas desgajadas de la antigua URSS:

• Kazajistán es un país atrasado y poco poblado,  por el que transitan los gasoductos y oleoductos de entrada a China y un 70% de los intercambios comerciales con Asia Central. Los kazajos asisten con desconfianza y resignación al imparable desarrollo del lado chino de la frontera, con fuerte presencia musulmana y alta conflictividad política, ya que China ha establecido allí, en Horgos, una Zona Económica Especial (ZEE). Al no haber industria nacional kazaja, salvo la de extracción del petróleo y gas, únicos recursos nacionales, el 80% de los productos del mercado kazajo, desde alimentos a todo tipo de maquinaria, está en manos chinas.

• Turkmenistán, situado entre Irán, Afganistán y el mar Caspio, con la quinta mayor reserva de gas natural del mundo, es uno de los países más corruptos del planeta y sufre un régimen dictatorial. China, ocupando el hueco dejado por Rusia,  ha prestado 8.100 millones de dólares, a través del China Development Bank, a la empresa local Turkmengaz para la exploración de varios depósitos de gas. Además, la empresa estatal China Nacional Petroleum  Corporation (CNPC) es la única empresa extranjera con licencia para explotar yacimientos de gas en tierra firme. La concesión tiene una validez de 30 años y está previsto que lleguen a exportarse a China del orden de 40.000 millones de m3/año, casi la mitad del consumo chino. Con la construcción de un gasoducto hasta China llevando también gas uzbeco y kazajo, China libera a Turkmenistán de su anterior dependencia de Rusia, por cuyo territorio pasa el gasoducto para exportar gas turkmeno a Europa.

• Al prohibirse en 1998 la tala dentro de sus fronteras, China acudió a las importaciones de madera siberiana para satisfacer su gigantesco consumo interno, alcanzándose unos volúmenes anuales de 10 millones de m3, equivalentes a una superficie  forestal del mismo tamaño que Portugal. Los incentivos financieros y la mejora de las infraestructuras en el lado chino de la frontera, así como el fomento de la corrupción, han dado pie a un ritmo frenético de deforestación en Siberia, que ha alterado el ecosistema y ha puesto, por ejemplo, al tigre siberiano al borde de la extinción, (le falta su alimento, el  jabalí, que emigra a otras zonas al no poder comer la bellota del roble).

Oriente Medio:

• Aprovechando el abandono de Irán por las empresas occidentales debido a las sanciones económicas que acompañan al embargo, China ha pasado de apenas tener comercio con Irán en 2000 a los actuales 30,000 millones de dólares anuales de intercambios comerciales, en un 80% controlado por empresas estatales chinas. A esta cifra se unen 6,000 millones de dólares más que se hacen a través de Emiratos Árabes Unidos. Aunque China apoya las sanciones de la ONU a Irán, se niega a aplicar las más exigentes sanciones económicas de EEUU (pretextando "injerencia extraterritorial") y hay empresas chinas que siguen importando petróleo de Irán  (las petroleras CNPC, Sinopec y China National Offshore Oil Corporation han invertido en Irán un total de 40,000 millones de dólares) apoyando el programa de misiles balísticos iraní y facilitando el uso de Hong Kong como puerto reexportador iraní e incluso como entrada de tecnología sensible estadounidense.

• Dubai: en el famoso hotel de 7 estrellas, el Burj Al Arab, el porcentaje de clientes chinos ha aumentado desde un  4% en 2008 al 25% en 2011, recogiendo en buena parte los abandonos de los clientes occidentales con la crisis.

África:

• La entrada de China en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en 2001 ha hecho posible que se convierta en el primer socio comercial de África con un volumen de negocio en torno a los 150,000 millones $ en 2011, comprando petróleo, madera, minerales y otras materias primas y vendiendo los productos fabricados en sus fábricas y talleres, reproduciendo así el antiguo sistema colonial occidental. China no ejerce control militar, pero tampoco lo necesita. Los efectos secundarios en forma de destrucción de la industria local por la competencia china se dejaron notar en África en sectores como el textil. Si bien en el futuro se espera que China vaya entrando en sectores de mayor valor añadido (p.e.: automóvil, aeronáutico o telecomunicaciones) no por eso abandonará su liderazgo en las industrias intensivas en mano de obra.

• República Democrática del Congo: China construirá las infraestructuras que la RDC, uno de los países más pobres y corruptos del mundo,  necesita y explotará a cambio los fabulosos yacimientos de cobre y cobalto. El Eximbank chino otorgará un préstamo para financiar los 6,200 millones de dólares que invertirán las empresas estatales China Railway Group y SinoHydro en carreteras, puentes, líneas de ferrocarril, presas, hospitales y viviendas... Los beneficios totales que Sicomines, empresa mixta creada para modernizar la explotación de las minas de Katanaga y en la que el consorcio chino controla el 68% de las acciones, puede obtener a lo largo de los 30 años de duración del contrato entre 6 y 20 veces el valor de los 6,200 millones aportados. En el tiempo ya transcurrido de vigencia del acuerdo se observa el contraste entre la consecución de sus objetivos por parte de los chinos (suministro garantizado durante 30 años, a buen precio, de minerales estratégicos) con las grandes carencias de una sociedad congoleña que, con un 90% de analfabetismo y un casi inexistente tejido industrial, difícilmente puede aprovechar a corto plazo las nuevas infraestructuras  de comunicaciones, hospitales o universidades.

Sudán: el hueco ahora aprovechado por los chinos fue el que dejó Estados Unidos en 1989 cuando las petroleras estadounidenses, adelantándose a las sanciones económicas de la ONU y EEUU, salieron del país tras la radicalización islamista que siguió al golpe de estado de Bashir. A pesar de su escaso bagaje técnico, la CNPC y Sinopec obtuvieron una participación del 40% del petróleo sudanés, al quedar China como el único inversor extranjero en medio del embargo internacional a Sudán. Paralelamente, las armas suministradas por la empresa estatal China North Industries Corporation permitieron al régimen de Bashir mantener la guerra civil que culminó con el genocidio de Darfur.

• La presa de Merowe, en Sudán, la segunda más importante construida en el Nilo tras Asuán, es uno de los proyectos de infraestructura más importantes realizado por los chinos en el extranjero, con un préstamo de 608 millones de dólares del Eximbank que llevaba aparejado la  adjudicación de la presa a Synohydro, constructora de Tres Gargantas, la mayor presa del mundo, y a otro consorcio chino la construcción de las torres de alta tensión de la central. China ha aportado , junto con su músculo financiero y un bajo coste del proyecto "llave en mano", su experiencia en la construcción de presas, la mano de obra barata y su habitual "discreción" para no inmiscuirse en escabrosos problemas políticos internos o los posibles efectos colaterales (impacto medioambiental, legado arqueológico bajo las aguas, realojamiento forzoso de grandes masas de población,…) que impidieron al gobierno sudanés obtener financiación para el proyecto durante varios años de peregrinación diplomática por todo el mundo.

• En Angola, segundo mayor productor de petróleo de África, 50 empresas estatales chinas y 400 privadas construyen a toda prisa estadios, carreteras y viviendas. Las empresas chinas que construyen las infraestructuras en Angola cobran directamente de EximBank y la empresa estatal angoleña Sonangal paga el préstamo en petróleo. Una vez más, el tremendo potencial financiero chino (14,500 millones de dólares en préstamo a pagar con petróleo), unido a su falta de escrúpulos políticos, los convirtió en la opción más atractiva para los angoleños frente a los prestamistas tradicionales (Club de París y FMI) que sí exigían reformas políticas, económicas y financieras.

• Mozambique: se está deforestando el país para suministrar a China maderas nobles (caoba, ébano, palisandro,…) a un ritmo que en 10 años acabará con las reservas. Los chinos no talan, pero dan préstamos a trabajadores locales para que compren motosierras, camiones y permisos en tales condiciones que se ven luego obligados a vender la madera a bajo precio. Los sobornos hacen el resto para que salga, ilegalmente, del país la madera de alta calidad en troncos en bruto.

• En otros países africanos (República Democrática del Congo, Madagascar, Gabón,..) y asiáticos (Papúa Nueva Guinea, Indonesia, Birmania,…) se aplica el mismo método de combinar el uso de la corrupción para que el empresario chino consiga el máximo beneficio, la exportación de  la madera en bruto, lo que no deja valor añadido en el país de origen, y la falta de control de las autoridades chinas sobre el origen de la madera. Madera que luego se trabaja en China y se exporta, como parqués o muebles, estando actualmente un tercio del mercado mundial de estos productos en manos chinas.

Asia:

• En Hpakant, en la jungla de Birmania a los pies del Himalaya se encuentran los yacimientos de jade más importantes del mundo, explotados de forma inhumana por trabajadores de empresas chinas bajo el control militar birmano, a un ritmo que ha hecho desaparecer los bosques y las montañas de la zona y que puede terminar con las reservas de jade en unos 10 años, sin que este tiempo se haya desarrollado una industria local para procesar el jade, labor que se realiza íntegramente en China.

• En Laos, empresas chinas han construido un casino y las infraestructuras imprescindibles para el turismo, pero con poco impacto industrial o en el desarrollo  económico de la zona.

• China ha construido varias presas en el curso chino del río Mekong,  que generan electricidad para consumo chino y su exportación a Tailandia y Laos, sin consultar a los países situados aguas abajo (Tailandia, Laos, Camboya, Vietnam y Birmania). El efecto de las presas en el caudal del río, la erosión del lecho para hacerlo navegable, la sequía y el cambio climático han empobrecido el ecosistema del 2º río, tras el Amazonas, con más biodiversidad del mundo. China ha esgrimido diversas razones (dificultad para la coordinación entre varios países, no haber sido invitada inicialmente,… ) para no integrarse hasta 2002, y no como miembro pleno, en la Comisión del Río Mekong, creada en 1995 para garantizar con estudios científicos la sostenibilidad de proyectos que afecten al cauce principal del río. China aprovecha la ventaja geográfica de estar en cabecera de los ríos que nacen en la cordillera del Himalaya, para manipular un recurso tan importante como el agua sin preocuparse por los efectos río abajo.

América Latina:

•  Argentina: 7,000 supermercados chinos se han agrupado en Casrech (19,000 empleados y ventas de 8,300 millones Euros/año)  controlando el 30% del mercado, compitiendo con Carrefour y Walmart. Han creado una central de compras, se están integrando verticalmente  han creado sus propias marcas y en los 50 productos básicos de consumo doméstico ofrecen precios inferiores en un 5 – 15% a los de la competencia.

• La compañía estatal china Beidahuang State Faros Business Trade Group, primer productor chino de soja, invertirá 1.400 millones de dólares en Río Negro (Argentina) para poner en cultivo 320,000 Has de tierra yerma y mejorar las infraestructuras del puerto San Antonio Este, cuyos derechos de uso tendrán los chinos durante los próximos 50 años. Los chinos también comprarán toda la producción durante los próximos 20 años, a precios de mercado, y obtendrán el 30% de la propiedad de las tierras, como garantía del préstamo. Se espera crear 100,000 puestos de trabajo en la zona.

• La única mina de hierro en explotación en Perú, en San Juan de Marcona, es tristemente célebre por los conflictos, a veces violentos, entre los habitantes de la zona y la empresa estatal china Shougang Hierro Perú, que adquirió la concesión en 1992, por la tremenda discriminación salarial entre trabajadores antiguos y nuevos, unas condiciones de seguridad deplorables y un descontrol ambiental que ha puesto al borde de la extinción la vida marina en las proximidades de las instalaciones mineras  y la actividad económica de los pescadores de la zona.

• Venezuela: alberga las segundas mayores reservas de petróleo del mundo, tras Arabia Saudí. Además de venderle armas, China concedió en 2010 préstamos por un total de 24,000 millones de dólares (a través de China Development Bank y Industrial and Comercial Bank of China) y un fondo de inversión conjunto de 12.000 millones de dólares a cambio de petróleo del Orinoco del que China consume 450,000 barriles diarios, en condiciones comerciales no muy ventajosas para Venezuela.

• Venezuela participa en una operación triangular con China y Cuba mediante la cual China financia proyectos petroleros en Cuba (p.e: 6,000 millones de dólares para remodelar la refinería de Cienfuegos) que deberán pagar los cubanos, pero ofreciendo Chávez como garantía a los chinos petróleo venezolano.

• La presa del río Coca, en Ecuador, en la que el Eximbank, con 1,682 millones de dólares financia el 85% de la obra hidráulica es la mayor inversión del EximBank en América Latina y cubrirá, con 1,500 MW, un tercio de las necesidades energéticas ecuatorianas. Además de haber evitado la entrada de Taiwán, China probablemente acometerá más centrales hidroeléctricas, la modernización de puertos y  la construcción de la llamada Refinería del Pacífico (inversión: 12,500 millones de dólares) y tendrá acceso preferente a los recursos minerales de cobre, oro y plata de Ecuador.

• La construcción del Estadio Nacional, en San José de Costa Rica, era parte de la "diplomacia de los estadios de fútbol" muy utilizada en África, normalmente envueltos en proyectos de cooperación y acompañados por la posterior entrada de empresas chinas que, en el caso de Costa Rica, se frustró por el revuelo creado por el intento de creación de una subsidiaria que utilizaría mano de obra local pero con entrada libre de impuestos de materiales y maquinaria chinos.

En los capítulos Las nuevas víctimas de la fábrica del mundo y La paz "sínica" del Imperio del Centro, se nos relatan, respectivamente,  los conflictos surgidos como consecuencia de las durísimas condiciones laborales y los esfuerzos de la diplomacia china para mantener controlada a la India al tiempo que refuerza su ofensiva diplomática y comercial sobre Taiwan. Según el resumen de "Chinese Investments in Africa: a Labour Perspective", A. Y. Baah, H. Jauch; 2009) la actividad económica de las grandes empresas chinas en el extranjero se caracteriza por tensas relaciones laborales, actitud hostil hacia los sindicatos, violaciones de los derechos de los trabajadores, pobres condiciones de trabajo, casos de discriminación y prácticas laborales injustas.

En sus pretensiones de recuperar Taiwán, China enarbola indistintamente la zanahoria de una asociación comercial, con pretensiones últimas de absorción,  y el palo de su poderío militar, con un presupuesto creciente con el que también apunta al Mar de China Meridional.

Epílogo

Los abnegados obreros, comerciantes e ingenieros chinos que trabajan denodadamente en cualquier actividad y en cualquier parte del mundo son sólo la punta del iceberg de una conquista del mundo que, en China, se considera la vuelta al estado natural de las cosas. El haberse convertido en el "banquero del mundo" en medio de la tremenda crisis financiera del mundo occidental, su diplomacia camaleónica que le permite no mirar lo que no quiere ver  y el presentarse ante el mundo en desarrollo como un actor principal del mundo multipolar del futuro apuntalan fuertemente esta pretensión.

Para los países en desarrollo China no sólo ofrece productos baratos sino también la posibilidad de construir infraestructuras en plazos muy cortos, aportando financiación y acuerdos comerciales a largo plazo. Para muchos observadores de estos países, el modelo occidental basado en la democracia y los derechos humanos ha caducado y para los regímenes dictatoriales de África, América Latina y Asia, China es el socio ideal, con su bandera "anti-imperialista".

Sin embargo, además de los daños medioambientales y las durísimas condiciones laborales, el problema fundamental es que la huella china, en términos de desarrollo de la economía local y  de valor añadido, es más bien escasa después de haber agotado, en muchos casos, los recursos naturales del país en cuestión. La mayor parte de los beneficios quedan en manos chinas y en manos de las élites corruptas de muchos países receptores de las inversiones chinas.

En Occidente hay una fuerte tendencia a opinar que el enriquecimiento progresivo del pueblo chino irá acompañado de crecientes demandas de libertad y justicia que finalmente cristalizarán en un sistema democrático ante lo que la única alternativa sería un tremendo conflicto interno, o incluso una revolución. No parece que sea esa la opinión de los dirigentes chinos, como muestra, entre otros muchos datos, el hecho de  que Liu Xaobo, recibiera en la cárcel en 2010 el primer Premio Nobel de la Paz concedido a un chino.


COMENTARIO PERSONAL

Considero especialmente apropiada la lectura de este libro, apasionante en mi opinión, en los difíciles momentos que atravesamos, ya que para evitar caer al precipicio que vemos tan cercano damos la bienvenida a cualquier mano a la que podamos asirnos. Parece claro que la economía internacional ha cambiado para siempre y que ya nada volverá a ser como antes pero creo que debemos preguntarnos muy seriamente si la alternativa china, que pronto puede que sea la única que nos quede, nos va a llevar a un mundo además de nuevo, mejor. A mí me parece claro que no es el camino, pero para evitar seguir por esta senda habrá que definir con qué valores y  con qué compañía vamos a buscar ese otro incierto camino que hay que empezar a recorrer cuanto antes.

 

Portada del libro

Adjunto
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Comments (2)

  • Carlos Martínez Jarabo

    Carlos Martínez Jarabo

    03 Mayo 2012 at 13:56 | #

    Espeluznante. No me atrevo a leer el libro.

    Felicidades por la reseña, Zacarías.

    reply

  • Jesús Lucendo Hernán

    Jesús Lucendo Hernán

    03 Mayo 2012 at 17:31 | #

    Espeluznante, otro efecto, indirectamente, derivado de la crisis financiera "occidental", y puede ser de los más devastadores. Lo peor es que está ocurriendo "silenciosamente", ya que los paises "desarrollados" bastante tienen ahora con solventar sus problemas.

    reply

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