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Recuperar el futuro: Doce propuestas que cambiarán España - Presentación del libro de Luis Garicano y Antonio Roldán Monés

El pasado 5 de noviembre salió a la venta el libro “Recuperar el futuro: doce propuestas que cambiarán España”, escrito al alimón entre Luis Garicano, catedrático de economía y estrategia en los departamentos de administración de empresas y de economía de la London School of Economics and Political Science, y Antonio Roldán Monés, analista jefe para España y Portugal en Eurasia Group. Con el objetivo de acompañar la publicación del libro, el mismo día 5 la Fundación Rafael del Pino acogió un diálogo entre los autores y Antonio García Ferreras, director de La Sexta TV y profesor de Teoría y Práctica de la Información Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.

Asistí a la charla y traigo el contenido para nuestros suscriptores en Know Square. Alguna declaración de las que hicieron me extrañó, por lo que al terminar verifiqué lo entendido con mi compañero de asiento, no hubiera yo despistado el sentido pretendido. No había sido así, por lo que transcribo tal cual anoté y manteniendo al máximo la literalidad de lo dicho; disculpen si mi oído o entendimiento me fallaron y no alcanzare yo aquí la debida precisión en lo transcrito.

Tras la introducción a cargo de una representante de la Fundación, los autores se fueron turnando de manera natural en el tratamiento de los temas, animados por los comentarios y preguntas del facilitador.

Es un libro optimista, según Antonio Robles, coautor. Para él, España no tiene que seguir siendo lo que es. También en Suecia un grupo de amiguetes (sic) se venían repartiendo el poder hasta que se acometieron reformas claves en el sistema educativo, funcionarial, etc., que lograron conseguir un círculo virtuoso positivo para la sociedad.

Luis Garicano afirmó que se puede acabar con la corrupción: “el sistema no funciona porque tiene los incentivos mal; los partidos políticos descienden como ejércitos de ocupación y se apoderan desde el poder judicial hasta la jefatura de enfermería de un hospital. Pero si las reglas se establecen, una vez estén la gente las va a cumplir. También nos parecía imposible que en España se dejara de fumar en los bares de un día para otro, y así sucedió. Y también se acabó el conducir como locos. Pues con esto igual, es cuestión de poner las reglas”.

La cuestión importante es cómo hacemos reguladores independientes. El concepto de capital social es esta idea de confiar en los demás y mostrar rechazo social ante ciertos comportamientos, como tirar un papel al suelo. Si nadie mira cuando otro lo hace, lo seguirá tirando; pero si le caen quince pares de ojos, dejará de hacerlo.

Los valores pueden cambiar. El cambio en la sociedad requiere de un cambio de valores. Y supone un cambio de normas y el esfuerzo de explicar y de formar en ellas.

Los autores denunciaron la mala asignación de los recursos, en el sentido de que si quien se lleva los contratos, p.e. de autopistas, es el cercano al poder en vez del eficiente, no estás premiando a los mejores. Un estudio mostró que las empresas que más crecían en ingresos eran las menos eficientes, algo tan raro como ir a un colegio y descubrir que los niños más gorditos son los que mejor juegan al fútbol. Y lo grave no es que estas empresas se hayan llevado una mordida, sino que la productividad a nivel país baja al ejecutar los contratos los menos eficientes.

Garicano opinó que los españoles son de “si las cosas van bien, prefiero no preocuparme”.

¿Es herencia del franquismo el que al formarse la democracia en la transición, hiciera falta financiación pública para los partidos?, se preguntan desde el no juzgar y sin la pretensión de conocer la respuesta.

En el ámbito de formación de precios en sectores críticos para la economía, Garicano recordó cómo la colusión para fijar los precios es una cuestión penal p.e. en Estados Unidos, pero aquí los políticos confiesan el haberse reunido con las petroleras para pedirles que acordaran reducir el precio de los carburantes. Ya Adam Smith decía que los proveedores tenderán a ponerse de acuerdo en los precios en vez de competir salvo que haya reglas que no impidan.

El ciudadano necesita que las instituciones sean transparentes, fuertes equitativas, justas.

Respecto del sistema judicial, Toni Robles manifestó que España necesita una justicia que funcione; transparencia de las instituciones y que la sociedad civil participe de forma activa; e imparcialidad, esto es, árbitros no comprados y sin favoritismos.

Respecto del fraude fiscal, Garicano manifestó que con el crédito fiscal que se ofrece al fraude, nadie acaba en la cárcel. Si realmente se quisiera combatir, no tendríamos el menor número de inspectores de Hacienda de Europa.

En España protestamos mucho, se dicen las cosas pero en el fondo no se quieren hacer.

La prioridad política de Ciudadanos es eliminar duplicidades en las instituciones, lo que generará a largo plazo un dividendo fiscal aprovechable para la sociedad. Lo importante es que España sea viable.

En la cuestión de solventar el déficit, ante las presiones que recibimos de Europa, hay dos estrategias que no debemos usar, aunque otros políticos de nuestro país las consideren practicables: pasar de Europa, una; y decir que sí y hacer luego lo que queramos, dos. La estrategia a usar en su lugar es la de ser responsables y tener planes para mejorar el sistema laboral, el educativo, y, a cambio, que nos den flexibilidad.

Sobre la reforma laboral, la nueva propuesta de Ciudadanos consta de tres pilares:

- contrato único;

- resolver la precariedad, dar un salario digno a los siete millones de personas que sufren una rotación laboral enorme, muchos en situación de pobreza laboral, esto es, de aquellos que son pobres aun estando trabajando;

- y políticas activas para integrar a los tres millones de personas excluidas del mercado de trabajo.

Respecto de la precariedad, su propuesta es fomentar que las personas trabajen por incentivos, de modo que si trabajas X, cobras tanto, pero si trabajas más cobras más y eso lo pagaría el Estado. La idea es dedicar el 0,7% del PIB, o sea 7.000 millones de euros, a ello. Antonio García Ferreras comentó que garantizar rentas a todo el mundo no es la solución, pues presentaría el riesgo de que los empresarios fijaran salarios muy bajos sabiendo que el Estado complementaría lo que ellos no pagaran.

Contestaron que la idea es ayudar a las personas ayudarse a sí mismos, pues, para asombro de Garicano, por ejemplo el INEM no tiene aún la capacidad de hacer los perfiles de las personas, no sabe a quiénes tienen en sus listas ni qué formación o empleo podrían ofrecerles. Las políticas activas y la formación son inexistentes, a pesar de que ésta costó en el pasado mucho dinero.

En España hay una temporalidad del trabajo que no está justificada por la estacionalidad de los sectores. Hay por ejemplo médicos con hasta cinco años de contratos eventuales a sus espaldas, ¡que es ilegal!

La productividad, no es normal que se consiga echando a todo el mundo. Y eso es lo que se hace en España.

La educación no se va a resolver sin pacto. Y también hay que establecer pactos para cuestiones constitucionales o regionales.

Tres características hacen necesarios a Ciudadanos, dicen: vienen sin mochilas, esto es, no tienen peajes que devolver; es creíble que quieran cambiar; y son sensatos, quieren cambiar de manera razonable y como se hace en otros lugares del mundo.

Mientras Antonio García Ferreras preguntaba a Garicano sobre qué ministerio prefería, si Educación, Industria o Economía, Albert Rivera entro en la sala. Garicano contestó que le parece más importante la educación que la economía, pero que la respuesta la tenía más quien se acababa de sentar en primera fila.

Siguiendo con la educación, Garicano nombró cómo en Israel las universidades son quienes se ocupan de hacer la unión empresa – universidad, y alabó sus políticas de capital riesgo, prioridad de la educación, o la financiación de emprendedores.

“No tenemos que conformarnos, podemos cambiar. Tenemos un país con ilusión y ganas de cambiar”, fue el corolario de la charla.

A ella siguió un turno de preguntas, que un moderador de la Fundación agrupó y presentó por bloques de temáticas:

1. Reforma universitaria. Es fundamental para España que la universidad tenga autonomía verdadera. Proponen que la asignación adicional de fondos a los diversos departamentos y proyectos se haga por un comité de extranjeros –por cuanto independientes-. A Garicano le horroriza la caja de los españoles en la que van acumulando cursillos y cursillos. Las universidades españolas han de competir, buscar su nicho.

2. Justicia. La excesiva politización es un problema, hacen falta árbitros neutrales y remunerados; un país ha de reconocer el trabajo de las personas, e invertir en educación, justicia y sanidad.

3. Organización del Estado. Han de eliminarse duplicidades. Actualmente tenemos cinco capas superpuestas: municipio, provincia, comunidad autónoma, nación y Unión Europea. Vale que cada municipio tenga sus propias fiestas, etc., pero hay asuntos que es más eficiente manejar por asociación de municipios. La provincia, la diputación, son redundantes, y todo el que no tenga un sueldo que provenga de ahí está de acuerdo con eso. Falta voluntad ética.

Toni Robles añadió que hay servicios que se pueden proveer de forma más eficiente con un tamaño más grande.

4. Competencia. La colusión de precios está prohibida, pero las multas son de pequeño importe, no son disuasorias, con lo que a las empresas les compensa pagar las multas y seguir haciendo prácticas ilegales. Hasta algunas empresas incluyen en sus presupuestos una partida para ¡multas! Es muy difícil conectar todos los puntitos de colusión si no hay una institución que controle qué está sucediendo, por ejemplo con valores que no cotizan en los mercados; recordemos casos como Afinsa o Forum Filatélico. La conciencia de la ciudadanía la cambiaremos a base de dar la tabarra y educar. El capitalismo requiere de unas instituciones muy fuertes que no tenemos.

5. Sector sanitario. Es eficiente en su labor y en costes.

6. Economía sumergida. Las relaciones entre empresas tienen un problema en el sistema fiscal por módulos. Éstos propician facturas falsas que emiten empresas acogidas al sistema de módulos –cuyos ingresos fiscales no dependen de lo facturado-, a nombre de empresas por estimación directa, quienes ven falsamente incrementar sus costes, reduciendo artificiosamente los impuestos que pagan sobre el beneficio. Otro aspecto son los emprendedores: uno de cada nueve sale de la EPA para no pagar los costes fijos cuando tienen pocos ingresos. La propuesta de Ciudadanos es eliminar el coste fijo de la Seguridad Social, que no haga falta estar de alta hasta un cierto salario y luego según se gane.

Adjunto
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